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Usted está aquí: portada > José Domingo Cañas

 

La casa perteneció en los años del gobierno del Presidente Allende al conocido sociólogo brasileño Teutonio Dos Santos. Luego del golpe de estado de 1973 fue ocupada por la embajada de Panamá para albergar refugiados chilenos que solicitaban asilo político en ese país. En agosto de 1974, la casa pasó a manos de la DINA que la convirtió en el centro de tortura que denominó Cuartel Ollagüe. Dirigieron las operaciones represivas en este lugar Cirro Torré, oficial de Carabineros, que fue luego reemplazado por Francisco Ferrer Lima, Capitán de Ejército. Se sabe también por testimonios de las personas sobrevivientes, que le correspondió una activa participación en la represión a diversos uniformados como Miguel Krasnoff, Ricardo Lawrence Mires, Gerardo Godoy García, Fernando Laureani Maturana, entre otros.

También se sabe por diversos testimonios que en este cuartel se coordinaban acciones destinas principalmente a desarticular y eliminar el Movimiento de Izquierda Revolucionaria - MIR.

A esta casa los detenidos eran ingresados violentamente por el garaje de la casa hasta una sala en que eran individualizados anotándose sus datos personales.

El testimonio de Gastón Muñoz describe así el ingreso: “… la camioneta se detuvo, mis custodios se pusieron en guardia, tal vez por el día –era Domingo en la noche- y por eso aparentemente nuestra visita no era esperada. Luego la camioneta se puso de nuevo en marcha, traspasó un portón y se detuvo frente a una entrada. Todos mis sentidos estaban atentos, el aire estaba pesado. De pronto una mano se posó sobre mi espalda y tirando fuerte me arrastró sobre el piso de la camioneta hacia el interior de una habitación. Sentí el ruido tétrico de una cadena que se deslizaba sobre una superficie de metal; se abrió una puerta y un aire caliente me golpeó el rostro. Cuando me agarraron del pelo y me sacaron en andas estaba vendado y esposado con mis manos en la espalda. Había varias personas; luego por los pasos que sentía sabía que llegaba otro grupo a la sala. Todo era tenso, no sabía lo que ocurría. Caí sobre unos bultos que se movieron al sentir mi presencia: eran cuerpos. Por un instante no pude descifrarlo, el calor, el olor me ahogaban. Comenzó un murmullo, al principio no entendía bien lo que pasaba. Estaba en la despensa de una casa que tenía la DINA en José Domingo Cañas. Cuando había seis personas aún se podía estar sentado, con las piernas apoyadas en el muro enfrente. Medía exactamente un metro veinte. Cuando había más de seis presos teníamos que encogernos hasta tocar las rodillas del compañero de adelante. Cuando había más de doce, había que turnarse para estar sentados. Respecto de las sesiones de tortura, se usaban todas sus formas conocidas: colgándolos, aplicándoles la corriente en la denominada “parrilla”; las que se practicaban en una pieza especialmente preparada para este objeto. Los detenidos eran sacados de las celdas hacia esa pieza y después de la sesión de tortura eran devueltos en condiciones inhumanas”.

Gastón Muñoz describe así ese momento: “ pasos, fuertes voces que se acercan, el ruido inconfundible de la cadena y un bulto que es lanzado hacia adentro. Cae un cuerpo sobre nosotros, se queja mucho, “hay que hacerle un espacio” dice nuestro jefe (puesto heredado por el que más tiempo tenía en el lugar). Éramos ocho; nos paramos para poder dejar un sitio en el suelo al cuerpo que recién habían tirado”.

En la casa de José Domingo Cañas funcionaron los grupos operativos Cóndor, Halcón, Águila y Tucán. Un personal de 45 integrantes, con una dotación que les permitió mantener en la casa hasta 40 personas secuestradas simultáneamente. Se calcula que del total de personas que pasaron por este recinto de detención 42 son detenidos desaparecidos y alrededor de cien son sobrevivientes de la prisión y tortura.

La casa de Domingo Cañas 1367 fue pues, centro de torturas de intensa actividad desde agosto a noviembre de 1974. Después del escándalo internacional que significó el caso de Lumi Videla Moya (muerta en la tortura y lanzada en horas de toque de queda a la Embajada de Italia) este Centro fue usado sólo para labores represivas menores. En 1977 pasó a formar parte de la infraestructura de la CNI hasta 1987, fecha en que se promulgara una ley que impedía que la CNI tuviera recintos de detención. Entre 1987 y 1989 la casa queda en poder de Bienes Nacionales y semi abandonada. En esta etapa la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) hizo una manifestación en su frontis denunciándola como casa de tortura.

Al finalizar el período de dictadura se aprueba una ley que ordena a Bienes Nacionales devolver a sus propietarios los bienes incautados por la dictadura. En marzo del 2000 la casa es devuelta a Teutonio Dos Santos quien, a través de su abogado Eduardo Contreras la vende al industrial de juguetes ROCHET, en 90 millones de pesos; éste la compra para ampliar su industria que colinda con ella. A mediados del año 2000 su nuevo dueño intenta destruirla, pero después que el juez Guzmán visitó la casa investigando causas de derechos humanos a su cargo, una disposición legal evitó que se llevara a cabo su destrucción hasta diciembre del 2001.

sigue: Actividades del Colectivo por la Recuperación

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