Volver a Portada    

Argentina, Misiones
Arrancó con duros testimonios el primer
Juicio por la Verdad

Por: MISIONES ON LINE
20 de junio de 2008

Dos testigos abrieron el histórico debate en el que el principal acusado es el coronel Caggiano Tedesco, a cargo del Ejército en Misiones en los años de plomo. Se busca determinar el destino de Alfredo González, ex decano de la facultad de Ciencias Exactas.

'Estábamos en manos de monstruos'. El testimonio del periodista Julio Capli, detenido y torturado por trece días junto a Alfredo González en marzo de 1978 reflejó el grado de vejación al que fueron sometidos. Golpes, torturas, hambre y largos interrogatorios formaron parte de esas dos semanas de las que pudo salir y vivir para contarlo. No sucedió lo mismo con el correntino González, ex decano de la facultad de Ciencias Exactas de lo que hoy es la Universidad Nacional de Misiones. Esta vez, uno de los 'monstruos' estaba ahí, cara a cara: Humberto Caggiano Tedesco, ex coronel y a cargo del Ejército en Misiones en aquellos años, es el primer militar que se sienta en el banquillo de los acusados en un Juicio por la Verdad en Misiones.

Con la piel picada por los años y un recurrente problema de próstata, Caggiano Tedesco, de 79 años, se mostró imperturbable. Su voz pastosa apenas se escuchó unos momentos para abstenerse de declarar hasta el final de los testimonios. Después, se limitó a fulminar con la mirada a los dos testigos que declararon en la primera jornada del debate que se inició en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas. No lo molestaron los gritos de asesino, hijo de puta, que lanzaban un grupo de estudiantes y militantes por los derechos humanos.

Caggiano Tedesco, también procesado en la causa por la Operación Condor, que involucró a las fuerzas armadas del Cono Sur, es asistido por la defensora oficial María Rosa Recio de Soto. En la querella están Marcelo Cantelli, en representación de Elva Dolores Gómez -la madre-, la secretaría de Derechos Humanos de la Nación y Juan Bautista Martínez, por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia.

La denunciante y hermana del docente, Amelia González, y Capli, apuntaron a la acción 'criminal' por la que fue detenido-desaparecido González. No hubo explicaciones. Sólo la irrupción en la noche del 4 de marzo de 1978 en la casa del ingeniero, quien estaba junto a Capli, los golpes, las vendas en los ojos, el Falcon y las torturas posteriores.

'Si tengo interés en este juicio', arrancó en forma desacostumbrada Capli. 'Tengo interés en que se haga justicia, se encuentre a los responsables de la desaparición, que declaren y que digan por qué lo hicieron. Que tengan, como no tuve yo, asistencia legal', exigió. Caggiano Tedesco sólo miraba fijo. Capli y González fueron trasladados a lo que se conoce como la Casita de Mártires, en cercanías del aeropuerto de Posadas, donde fueron esposadas y encadenados. Allí recibieron picanas, golpes, pasaron hambre y fueron interrogados largamente, aunque no se sabe demasiado bien qué es lo que buscaban los militares. A Capli lo largaron trece días después con la advertencia que debía 'dedicarse' a trabajar porque lo estarían vigilando. La amenaza se cumplió y el miedo se mantuvo por largo tiempo, dijo el periodista.

Aunque no se sabe hasta ahora el destino que tuvo González, hay varios testimonios que coinciden en que no pudo soportar la tortura y que su cuerpo fue visto en muy mal estado, con pus en las heridas y moscas en los ojos y las orejas. Su hermana dio el relato más dramático: cuando comenzó a investigar la situación de su hermano, se le acercó un hombre que sería abogado. 'Estábamos en un asado y después de comer uno de los militares dijo que se venía el carpincho. Nadie quería comer más, pero el carpincho era González, a quien trajeron lastimado y tiraron sobre la parrilla'.

Caggiano Tedesco seguía imperturbable. Paradojas del destino: custodiado por el Servicio Penitenciario Federal, con casco y chaleco antibalas, fue sacado del Tribunal para ir a una celda del Penal de Candelaria, el mismo en el que González pasó sus primeros días de detención en 1976..