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La partida de la señora Graciela
Por: Jorge J. Flores Durán
Conocí al matrimonio Chanfreau, padres de Alfonso, en la lucha por encontrar a su hijo. Fue así, que en al año 1975, desde Paris nos embarcamos a Italia como delegación de familiares de detenidos desaparecidos, éramos tres personas, la Sra. Graciela, representando a su hijo Alfonso, la Sra. De Caballero, representando a su yerno Radrigan, y yo a mi primo Julio Flores Pérez.
En la Gare de Lyon, antes de dejar Paris, el padre de Alfonso me toma del brazo y me dice: "Cuídemela". La Sra. Graciela alcanzó a escuchar esas palabras y sonrió pues quien la iba a "cuidar" era un joven de 17 años. Durante todo el viaje fui "cuidado" por la Sra. Graciela y la Sra. Caballero. La gira duró diez días, fue muy intensa. Primero fuimos a hablar con el Papa en el Vaticano. Me recuerdo que la Sra. Graciela habló por Alfonso, en la antesala, con el encargado papal. Él se disculpó que el Papa no nos podía "atender",. Nos ofrece la posibilidad de que él comentará al Pontífice acerca de nuestra misión: pedirle que interceda frente a la dictadura chilena, para que se reconozca la detención de los detenidos desaparecidos, y tuvieran un juicio justo. Recuerdo que durante la conversación el encargado papal dijo que los miristas eran un grupo armado, a lo cual la Sra. Graciela le dijo que ella pedía por su hijo, nada más. Dimos una conferencia de prensa, junto a Viera Gallo, actual ministro del gobierno de Chile, quien en ese momento estaba exiliado en Roma.. En esa oportunidad también hablé acerca de la casa de exterminio de Londres 38, donde estuve detenido junto a muchos compañeros que actualmente continúan siendo detenidos desaparecidos, entre ellos Jaime Buzzio y el ciclista Tormen. Recuerdo que desde Londres 38, desaparece Alfonso Chanfreau.
También nos recibió el Pdte. Del Senado de Italia, que si la memoria no me falla, era Aldo Moro, quien sí se comprometió de inmediato a hacer las gestiones necesarias.
Finalmente nos reunimos con los sindicatos en Turín, hablamos en la Plaza, dimos testimonio, para luego regresar a Paris. En las dependencias de la Iglesia St. Germain des Près, se realizaba una huelga de hambre de las esposas francesas de los detenidos desaparecidos, entre ellas Erika Hennings, Amelia Caballero, Margarita Young.
Puedo dar fe que ella siempre luchó por encontrar a su hijo. Lamento, junto a mi familia, su partida que se suma a otras madres que no alcanzaron a ver que se hiciera justicia. Como el caso de mi propia madre, Lucía Durán de Flores.
Jorge J. Flores Durán
En el año 2003 escribí este poema dedicado a Alfonso, Se los entrego a sus familiares en este día de dolor.
Yo no te pido que me quieras
Yo no te pido que me quieras
Tampoco que me recuerdes.
Sabes Amigo, yo quiero regresar
y no puedo.
Tenía tu edad a lo mejor, más joven
cuando una mano me sacó
¡Yo quiero regresar y no puedo!
Aun tengo los ojos vendados,
amarrado a una silla me quedé.
Es mucho el dolor que causo
a la familia con esta ausencia
Sabes Amigo, yo quiero regresar
y no puedo
¿Tú sabes qué me pasó?
(bis).
Poema dedicado al detenido desaparecido chileno francés Alfonso Chanfreau