Usted está aquí: portada > Noticias

Noticias

Corte revisa desafuero de Pinochet por desaparición de cura Antonio Llidó

Por: Gabriel Angulo - El Mostrador - 8 de noviembre de 2006

Pleno del tribunal de alzada privó de sus privilegios al ex militar por los delitos de secuestro calificado, torturas y asociación ilícita cometidos contra el religioso español.

El Pleno de la Corte de Apelaciones de Santiago aprobó una nueva petición de desafuero contra Augusto Pinochet Ugarte, esta vez por el secuestro calificado y torturas del sacerdote español Antonio Llidó Mengual, perpetrado en 1974.

La decisión fue adoptada este miércoles por 13 votos contra 8, y la redacción del fallo quedó en manos del ministro Carlos Cerda.

Los integrantes del tribunal del alzada se reunieron a primera hora para escuchar los alegatos de los abogados los querellantes Héctor Salazar y Fabiola Letelier, y de la defensa del ex uniformado, a cargo de Fernando Rabat.

Salazar recordó que en el caso ya se encuentran encausados los integrantes de la cúpula de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y que existen antecedentes contundentes que ligan al ex gobernante con el crimen.

“Hay antecedentes directos que vinculan a Pinochet, con declaraciones de testigos e incluso del propio Manuel Contreras, que con sus dichos lo amarra a este caso”, dijo el abogado, quien patrocina la querella interpuesta por la hermana del sacerdote, Eva Llidó.

Por su parte, Fabiola Letelier se mostró confiada en que Pinochet perderá finalmente su inmunidad -lo que debe ser confirmado por la Corte Suprema, y tendrá que enfrentar a la justicia por el presunto delito de secuestro calificado.

“Este es un proceso que tiene muchos elementos probatorios que existen, yo diría no sólo meras sospechas, sino sospechas fundadas de la participación criminal que tuvo Pinochet”, indicó la profesional, quien representa en el caso a un grupo de religiosos chilenos y españoles.

Al respecto, recordó el testimonio de un grupo de obispos de distintos credos que se reunieron en los primeros años de la dictadura militar con Pinochet para expresar su preocupación por varios desaparecidos, entre ellos Llidó, a quien el ex militar identificó y calificó como un “marxista”.

"No es cura, es un marxista. A los marxistas hay que torturarlos porque de otra manera no cantan", dijo Pinochet a los religiosos, de acuerdo al testimonio que el 30 de junio de 2003 prestó ante el juez Zepeda el obispo luterano alemán Helmut Frenz, uno de los integrantes de la comitiva.

La nueva petición de desafuero contra el otrora jefe del Ejército fue elevada el pasado 7 de agosto por el ministro en visita Jorge Zepeda, quien en mayo de 2003 procesó como autores del secuestro del religioso al general retirado Manuel Contreras, ex director de la DINA, y a ocho agentes del organismo represor.

Antonio Llidó Mengual, el único religioso español desaparecido durante el régimen de Pinochet, fue arrestado en el centro de Santiago el 1 de octubre de 1974 por una patrulla militar que, según consta en el expediente judicial, lo entregó a la DINA.

Una década de acciones judiciales

El 4 de julio de 1996, Eva Llidó Mengual, hermana del religioso, interpuso una querella criminal contra Augusto Pinochet en España y en Chile, a la que se sumó otra interpuesta por un grupo de sacerdotes chilenos y españoles.

El caso fue sobreseído en Chile en 1998 por la aplicación de la ley de amnistía, pero fue reabierto en junio de 2003 por la Corte de Apelaciones de Santiago, que se lo encargó al juez Zepeda.

El sacerdote, de 38 años, era miembro del movimiento Cristianos por el Socialismo y fue visto por última vez con vida en el centro de detención conocido como "Cuatro Alamos".

La DINA acusó al religioso de haber ayudado a militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

El juez Zepeda estableció en su fallo que el religioso fue torturado y permaneció detenido sin garantías en los recintos de la policía secreta.

Antonio Llidó Mengual llegó a Chile en 1969 y desarrolló su misión pastoral y social en barrios marginales hasta septiembre de 1973 en la ciudad de Quillota.

Con posterioridad al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el sacerdote se refugió en Santiago, donde fue detenido un año después.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ir a la portada <