La guerra economica contra Venezuela
Febrero 2008.
A Cuba la están trajinando desde 1960, la novedad es la incorporación de nuestro país. Desde entonces, la CIA tiene el personal y los recursos necesarios, exclusivamente destinados a combatir al gobierno de Chávez por todos los medios, en una lucha contra reloj, y creo que el de la economía
seguramente lo habrán visto este año como el área más vulnerable. Por la economía están llegando de afuera, con apoyo interno, nuevos ataques contra Venezuela. A los problemas de desabastecimiento, que tienen su ingrediente político, y los rumores que empiezan a circular, se suman estas informaciones equívocas de algunas agencias sobre las demandas de la Exxon-Mobil a Pdvsa.
La Reuters elevó a 36 mil millones de dólares los activos de Pdvsa congelados "en todo el mundo", y su "análisis" del viernes insiste en la congelación de activos "por miles de millones de dólares", pese al desmentido del ministro Rafael Ramirez, y opina que el fallo "complica la cruzada socialista del presidente Hugo Chávez, que ya enfrenta crecientes obstáculos en su país" ("crecientes problemas económicos y el descontento entre sus simpatizantes").
Hoy debemos conocer mejor la experiencia del derrocamiento de Allende. La CIA, según los documentos desclasificados por órdenes del presidente Clinton, planificó y desarrolló -paralela a la conspiración militar una guerra económica, que buscaba la desestabilización.
Esa política desestabilizadora se aprobó en una reunión del presidente Nixon, Henry Kissinger, el jefe de la CIA Richard Helms y el fiscal Michel, el 15 de septiembre de 1970, sólo 11 días después de la elección de Allende. Entre los acuerdos estaba uno que no pudo ser más elocuente: "Hacer aullar de dolor la economía chilena". Y lo lograron, y cuando hubo la conjunción con la conspiración militar, ambas acciones, más la situación de división en la izquierda, también estimulada por ellos, todo según los documentos desclasificados, dieron el golpe.
El informe de Inteligencia hace poco hecho público, que dedica cuatro páginas a Venezuela, más que al resto de los países suramericanos juntos, es otro factor a ser valorado. La importancia que la Casa Blanca le da a Venezuela, públicamente expresada en las frecuentes declaraciones de sus más variados voceros, tuvo antes una significativa y trascendente decisión de Washington: la CIA agregó a sus cinco departamentos establecidos (antiterrorismo, contra tráfico de armas, antinarcóticos, Corea del Norte e Irán) para cada uno de los problemas de seguridad más importantes del gobierno de EEUU, un sexto departamento: Venezuela y Cuba.
A Cuba la están trajinando desde 1960, la novedad es la incorporación de nuestro país. Desde entonces, la CIA tiene el personal y los recursos necesarios, exclusivamente destinados a combatir al gobierno de Chávez por todos los medios, en una lucha contra reloj, y creo que el de la economía
seguramente lo habrán visto este año como el área más vulnerable.
Y por ahí parecen venir los tiros.