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Se traiciona nacionalización del cobre
TRABAJADORES DE CODELCO SE OPONEN
A VENTA DE MINA A CHINA
Publicado en G-80
14 de abril de 2008
En 1971 por unanimidad el Congreso Chileno aprobo la Ley de
Nacionalización del Cobre. Desde que la Concertación asumió el gobierno ha
sido burlada varias veces y hoy la mayor parte de la producción de cobre
en Chile es de transnacionales. Ante próxima venta de la mina Gaby la
Federación de Trabajadores del Cobre manifiesta su oposición y amenaza con
paralización. El economista Manuel Riesco de CENDA también se opone a la
privatización.
La mina Gabriela Mistral, que podría entrar en operaciones próximamente,
fue desarrollada en parte con los 550 millones de dólares traspasados por
la estatal china MinMetals a Codelco. A cambio, la firma china recibirá cobre en los próximos 15 años, a través
de una sociedad conformada con Codelco. Además, MinMetals tiene la opción de adquirir entre un 25 por ciento y
hasta un 49 por ciento de la mina, la que producirá cerca de 150.000
toneladas de cobre al año.
Pero líderes sindicales de Codelco dijeron que no aceptarán la venta y
anunciaron movilizaciones en caso de concretarse la operación."La ley de 1971 es muy clara, ese cobre debe permanecer en manos
chilenas," dijo un líder sindical de Codelco Norte, la mayor división de
la firma, aunque pidió no ser indentificado. Chile, por lejos el mayor productor mundial del metal rojo, nacionalizó el
cobre bajo el mandato del presidente Salvador Allende en julio de 1971,
fecha desde la que Codelco se ha transformado en un símbolo de orgullo
nacional, resistiendo algunas voces que claman por su privatización.
Un líder sindical aseguró que se realizará una reunión en el balneario de
La Serena, unos 470 kilómetros al norte de Santiago, para discutir las
acciones a seguir, aunque los trabajadores están esperanzados en que se
pueda evitar una huelga. Los trabajadores dijeron que no permitirán a Codelco la venta de parte de
la mina, porque no quieren que intereses ajenos a los del país influencien
las decisiones de los recursos chilenos.
Gaby
Por: Manuel Riesco (Cenda)
La actual administración de CODELCO ha declarado que va a honrar el
compromiso de su antecesora y procederá a enajenar el 49% del nuevo
yacimiento Gaby. Ciertamente tienen razón los que se oponen a la
privatización de esta filial. Como ha declarado el propio Juan
Villarzú, el negocio hay que echarlo para atrás puesto que
constituye un daño enorme para el Estado de Chile. Debe impedirse a
toda costa.
Una muy buena síntesis de El Mercurio (Cuadernos Cenda EM 5/4/2007)
lo describe así: "el acuerdo data de 2004 y se ha transformado en
una verdadera "papa caliente" para la administración de José Pablo
Arellano. Su antecesor, Juan Villarzú, acordó enajenar el 25% de
Gabriela Mistral a la empresa estatal china Minmetals. Para fijar el
precio de la venta, se colocaría en el mercado el 24% restante. Es
decir, de las 150 mil toneladas anuales de cobre fino que producirá
-este año ya se extraerán 100.000-, la estatal sólo podrá
contabilizar como propias la mitad. Para colmo, parte de esa
producción está vendida por adelantado a... Minmetals. Por ende, se
trata de cobre ya pagado, por lo que las ganancias para Codelco del
cobre de Gabriela Mistral serán más bajas. En la minera estatal, y a
petición de parlamentarios de la Concertación y de trabajadores de
la estatal - que tienen dos de los siete asientos en el directorio
-, se pusieron a analizar la factibilidad de deshacer el acuerdo,
considerando la necesidad que tiene Codelco de agregar producción,
dada la baja que sufre desde los últimos años. Y el resultado fue
que no hay más opción que hacerlo efectivo. Además de la enajenación
de la mina, Codelco vendió por adelantado parte de su producción. Y,
a cambio, recibió US$ 550 millones. Pero no todo ese monto queda en
las arcas de la mayor productora de cobre del mundo: esta semana, la
Contraloría resolvió en favor de las FF.AA. una pugna por el pago
del 10% que les corresponde por concepto de la Ley Reservada del
Cobre, equivalente a US$ 55 millones. Para colmo, la operación pagó
impuestos y, además, se hizo a precios mucho menores que los que
existen hoy." En resumen, un desastre para Chile y peor aun para
CODELCO.
Más allá de impedir este dañino negocio, es necesario reflexionar
acerca de los motivos que condujeron al mismo en primer lugar. Se
originó en la política de exigir a CODELCO el traspaso al Estado del
100% de sus excedentes, lo cual la deja sin capacidad de inversión -
e impulsa a sobre endeudarse y realizar acuerdos como el de Gaby
para obtener los recursos que necesita para sobrevivir. La referida
política viene de tiempos de la dictadura y ha sido mantenida sin
cambios por los gobiernos de la Concertación. Su lógica es que
Hacienda debe hacerse con todos los excedentes de la minera estatal
y luego decidir si reinvierte parte de ellos en la misma, o los
destina a otros proyectos. Casi siempre se los niegan a CODELCO,
aduciendo que compiten con proyectos sociales de altísima
rentabilidad. Ello no es más que un pretexto, puesto que tampoco se
los invierte allí. Por el contrario se los han venido devolviendo al
sector privado por la vía de generar un "superávit estructural" en
las cuentas fiscales (1). El problema es que al negar recursos de
inversión a CODELCO, liquida al mismo tiempo la "gallina de los
huevos de oro."
Si el directorio de una empresa privada cualquiera siguiera una
política similar los accionistas los echarían a patadas, puesto que
evidentemente pone en riesgo su supervivencia y disminuye
significativamente su valor. Esto lo saben perfectamente quienes se
han empecinado aplicarla a lo largo de décadas. No les importa, sin
embargo, puesto que en su fuero íntimo son partidarios de privatizar
CODELCO. Están convencidos que la empresa privada es siempre más
eficiente que la empresa pública y operan sobre "estrategia" de
empujar siempre hacia la liberalización completa de los mercados y
la privatización de todas las actividades. Cuentan en ello con el
aval de los grandes empresarios, que entienden asimismo muy bien la
insensatez de tal política de excedentes. Jamás la aplicarían a sus
propias empresas. Sin embargo, la apoyan en el caso de CODELCO
porque saben que la debilita y empuja precisamente hacia el destino
que propugnan, que no es otro que la privatización de la "joya de la
corona" ¡para quedarse con ella!
Gravísimas como son, la privatización de Gaby e incluso la política
de excedentes impuesta a CODELCO, resultan un pelo de la cola si se
aprecia el distorsionado cuadro general de la política minera
chilena. Los principales países y las empresas que operan en este ámbito tienen estrategias definidas respecto de los recursos
naturales. Evalúan correctamente el valor de los mismos, tanto en lo
que respecta a la renta que generan, como la importancia de contar
con su abastecimiento. Por lo mismo, todos pugnan por asegurarse el
acceso a los recursos y, en lo posible, un importante grado de
control de los mismos a nivel global.
Para los países que los poseen, la estrategia evidente consiste en
maximizar y capturar íntegramente la renta asociada a los mismos.
Para ello el mecanismo más sencillo y eficaz es su nacionalización.
Casi todos países petroleros, por ejemplo, en la actualidad han
nacionalizado prácticamente todos sus yacimientos. Aquellos que los
habían entregado al capital extranjero en el curso de décadas
pasadas, por lo general los han recuperado en su mayor parte en los últimos años - el caso mas importante es Rusia, que entregó muchos
yacimientos al capital extranjero durante el gobierno de Yeltsin y
los ha recuperado casi todos bajo Putin. Bolivia, Ecuador y
Venezuela, en América Latina, han hecho lo mismo en años recientes,
por nombrar algunos.
Generalmente, los países petroleros permiten la operación de las
transnacionales en su territorio, pero bajo condiciones que aseguran
que la mayor parte de la renta se entrega al Estado. Probablemente,
el país que tiene la mejor política minera del mundo es Noruega, que
aplica un conjunto flexible de medidas que se adecuan constantemente
a las condiciones del mercado y aseguran la captura de casi toda la
renta, al mismo tiempo que ofrece condiciones de ganancias
razonables a las empresas operadoras privadas - todas las
transnacionales operan allí sin problemas. La batería de políticas
al respecto incluyen, entre otras, la licitación de derechos de
exploración y luego de explotación, royalties sobre las ventas y
sobre-tasas a las utilidades (como el llamado "royalty II," pero
contundentes). Las dos últimas se adecuan a los precios
internacionales, de modo que en la actualidad, por ejemplo, capturan
prácticamente el 100% de las sobre-ganancias derivadas del aumento
de precios de "commodities". Casi todos los países concluyen que la
instalación de una gran empresa pública en dichos mercados es la
mejor forma de internalizar la captura de la renta de los mismos. Es
por eso que Noruega adicionalmente reserva la parte del león para
Statoil, la gran petrolera estatal. Adicionalmente, ha permitido que ésta opere en el mercado mundial compitiendo mano a mano con las
transnacionales. Políticas similares son aplicadas por países como
China y Brasil, entre muchos otros, además de los mencionados.
Chile nacionalizó sus recursos minerales en 1971, política que aún
consigna claramente la constitución que nos rige. Es decir,
constituye la política oficial del Estado de Chile desde hace más de
tres décadas. Sin embargo, ha venido siendo burlada de modo
creciente a partir del resquicio de la "concesión plena" introducida
en 1981 por José Piñera, el ministro de Pinochet, y reforzada luego
sucesivamente por los gobiernos de la Concertación. Estos últimos
son responsables del traspaso de pertenencias mineras de CODELCO a
ENAMI y su privatización posterior en tiempos de Aylwin (2). El
resultado es que actualmente más del 70% del cobre se encuentra en
manos privadas, en su mayoría extranjeras, que en el curso de los
tres últimos años han venido retirando renta por un monto anual
equivalente a más de dos terceras partes del presupuesto del Estado
de Chile (3). Es decir, un puñado de empresas que se pueden contar
con los dedos de la mano están retirando recursos que nos pertenecen
a todos los chilenos, y que nos permitirían duplicar todo el gasto
social - previsión, educación, salud, etc. - que realiza el Estado.
Tanto o más grave que el verdadero chorro de recursos que están
retirando estas empresas, es el hecho que el mismo les está
posibilitando adquirir una posición de monopolio en el mercado del
cobre, desplazando a CODELCO. Actualmente, BHP Billliton, la mayor
minera del mundo, ha superado a la Estatal como la principal
productora de cobre en Chile. El 2007, mientras CODELCO produjo 1,58
millones de toneladas, BHP Billiton produjo 1,61 millones en
Escondida y el nuevo mineral de Spence. Si se agrega a la primera la
mitad de Al Abra que le corresponde, su volumen sube a 1,66
millones. Sin embargo, a la segunda se le deben sumar la mitad de la
producción de Cerro Colorado, que comparte con Rio Tinto, con lo
cual queda asimismo en 1,66 millones de toneladas (ver cuadro anexo)
(4) .
A nivel mundial, BHP Billiton está actualmente intentando comprar
Rio Tinto, que es la tercera mayor minera mundial, por la cual ha
ofrecido 130.000 millones de dólares. La intención de BHP es formar
una minera gigante que pasaría a dominar varios metales. Entre ellos
el cobre, desde luego, pero asimismo el hierro, donde la suma de
ambas empresas superaría al líder actual, la Brasileña Vale do Rio
Doce, que hoy controla el 42% de dicho mercado. La movida de BHP no
ha dejado a nadie indiferente. La primera en reaccionar ha sido
China, que ha adquirido un 12% de Río Tinto mediante una operación
conjunta de la estatal China de aluminios y la estadounidense del
mismo rubro, ALCOA (NYT 2/2/2008). Durante las primeras semanas de
abril 2008, se ha especulado que el gobierno chino habría adquirido
un 6% de la propia BHP Billiton (FT 3/4/2008). Esta es una
demostración clarísima de como mueven sus piezas las empresas y
países que operan en estos mercados.
¿Que hace Chile entretanto? No solo ahoga a su única empresa
relevante a nivel mundial, sino que la obliga a entrar en tratos que
amenazan con culminar en la venta de parte de ella a una de sus
principales competidoras a nivel mundial, la China Minmetal. Más
grave aún, está regalando a su principal competidora - BHP Billiton
- la renta de sus minerales, de modo tal que le permite consolidar
su dominio en el mercado del cobre. Adicionalmente, financia el que
domine el mercado del hierro, amenazando a una de las principales
empresas del Brasil, país aliado natural de Chile. Esto conforma un
cuadro gravísimo para los intereses nacionales.
Este es el asunto estratégico más urgente que debe resolver Chile en
la actualidad. Evidentemente, el sistema político de la transición
ha demostrado ser completamente incapaz de afrontarlo - en realidad
lo ha agravado. Ello demuestra por si solo la urgente necesidad de
modificaciones políticas de fondo, que permitan la instalación de un
nuevo bloque en poder, capacitado para afrontar los grandes
problemas del desarrollo nacional. En el resto de América Latina,
dicho cambio ya se ha producido en buena parte, incluidos los dos
principales países de América del Sur. La pregunta no es si ello va
a ocurrir asimismo en Chile, sino cuando.
Mejor más temprano que tarde, puesto que cada año que pasa nos
significa el equivalente todo el presupuesto social del Estado.
NOTAS:
1. El superávit fiscal se traduce en mayor disponibilidad de dinero
en el mercado financiero por un monto equivalente, lo cual presiona
a la baja la tasa de interés y beneficia por lo tanto directamente
al sector privado, el que además se hace de los recursos vía
créditos.
2. En ese momento, los técnicos de CESCO, el principal instrumento
del lobby minero, dominaban sin contrapeso tanto el Ministerio de
Minería, como COCHILCO, y asimismo CODELCO. Jorge Bande, el mandamás
de CESCO, era nada menos que Gerente de Desarrollo de CODELCO, a
cargo de tales traspasos, e Iván Valenzuela, su colega en el centro
de estudios, era el subsecretario de Minería e impulsor de los
cambios legales que los hicieron posibles.
3. El cálculo de la magnitud de la renta retirada por las empresas
privadas que explotan el cobre que pertenece al Estado de Chile es
muy sencillo, y deberían saberlo de memoria todos los chilenos,
incluso los niños.
El precio del cobre que aparece a diario en la prensa está expresado
en dólares por libra, luego, hay que multiplicarlo por poco más de
dos mil (2.200) para transformarlo aproximadamente en dólares por
tonelada y luego por poco menos de seis millones de toneladas (5.6)
que es la aproximadamente la producción anual, de la cual CODELCO
genera poco menos de la tercera parte (30%), y el resto las
privadas. Si se multiplica por dos mil y por seis millones arroja
muy aproximadamente el valor de la producción total, y si se divide
esta cifra por tres resulta aproximadamente el valor de las
producción de cobre de CODELCO.
Así, por ejemplo el cálculo aproximado para el 2007 es el siguiente:
el precio promedio fue de 3,2 dólares la libra, lo que multiplicados
por dos mil equivalen a 6.400 dólares la tonelada, que multiplicados
por 6 millones de toneladas resulta un ingreso total de 38.400
millones de dólares, de los cuales CODELCO genera aproximadamente la
tercera parte, es decir, alrededor de 12.800 millones de dólares y
las privadas dos tercios, es decir, aproximadamente 25.600 millones
de dólares.
El cálculo exacto del valor de la producción total del 2007 es 3,32
dólares por libra * 2.2 libras por kilo * 1.000 kilos por tonelada *
5.56 millones de toneladas = 40.610 millones de dólares, de los
cuales CODELCO generó el 30%, es decir, 12.183 millones de dólares y
las privadas el 70%, es decir, 28.427 millones de dólares. Como se
ve, las cifras coinciden bastante cercanamente con el cálculo
aproximado, el que en cualquier caso subestima lo que venden los
privados y de modo alguno los exagera.
Para saber cuanto ganan las empresas es necesario saber cual es el
costo de producción. Sin embargo, ello no es necesario, puesto que
el precio de los subproductos que acompañan al cobre - molibdeno,
oro, plata, etc. - es tan elevado que cubre con creces los costos de
producción, refinamiento y transporte de cobre. En otras palabras,
el valor del cobre que venden se lo embolsan íntegramente como
ganancias.
De este modo, el año 2007, las privadas se embolsaron más de 25 mil
millones de dólares.
Los impuestos que pagaron ese año fueron poco más de cuatro mil
millones de dólares, incluido el "royalty II," que arrojó cerca de
600 millones.
Es decir, el retiro neto de renta por parte de las privadas fue de
todos modos superior a 20.000 millones de dólares.
Si se compara esta cifra con el presupuesto del Estado de Chile del
2007, que alcanzó a 15.7 billones de pesos que equivalen a poco más
de 30.000 millones de dólares, se aprecia que los retiros de
excedentes de las mineras privadas corresponden a más a 2/3 del
presupuesto del Estado chileno.
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