Ex jefe represor dictadura suma nueva condena
por desaparición de opositor
La Justicia chilena dictó hoy una nueva condena, de 15 años de prisión,
contra el
general retirado Manuel Contreras, ex jefe de la DINA, la policía secreta
de la
dictadura de Augusto Pinochet por la desaparición de un opositor en 1974,
informaron fuentes judiciales.
El fallo, de primera instancia, fue adoptado por el juez Alejandro Solís y
afectó
también a los ex brigadieres Miguel Krassnoff Marchenko y Pedro Espinoza
Bravo, y a los coroneles (r) César Manríquez y Francisco Ferrer Lima,
condenados a diez años y un día como autores del secuestro calificado de
Marcelo Salinas Eytel.
El magistrado absolvió al ex coronel de Gendarmería (Servicio de
Prisiones) José
Orlando Manzo Durán.
Marcelo Eduardo Salinas Eytel, de 31 años, técnico electrónico, era
militante del
Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y fue detenido el 30 de
octubre de
1974, en su domicilio de Santiago, por miembros de la Dirección de
Inteligencia
Nacional (DINA).
Posteriormente fue trasladado a 'Villa Grimaldi' y 'Cuatro Alamos',
centros
clandestinos de reclusión y torturas del organismo represor, donde se
perdió su
rastro.
El general Contreras, considerado el brazo derecho de Pinochet en los
primeros
años de la dictadura (1973-1990), ha sido condenado en una decena de
juicios a
penas que suman más de 200 años de prisión, aunque algunos están aún
pendientes de una resolución definitiva de los tribunales.
MARCELO EDUARDO SALINAS EYTEL
El matrimonio integrado por Jacqueline Drouilly Yurich y Marcelo Salinas Eytel, esperaban su primer hijo, eran estudiantes universitarios, ambos militantes del MIR, arrendaban, desde el mes de septiembre de 1974, el segundo piso de una casa ubicada en el N°1191 de la calle Alberto Decombe de la capital. En el primer piso vivían los propietarios del inmueble, la familia Varela Arias, con sus tres hijos, una de las cuales, María Luz, era compañera de Universidad de Jacqueline, y sería testigo presencial de gran parte de los hechos que a continuación se exponen.
El 30 de octubre de 1974, a las 21:00 horas, un grupo de alrededor de ocho individuos, vestidos de civil y armados, que se identificaron, verbalmente, como miembros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), llegaron hasta la casa de Anita Salinas Eytel, hermana de Marcelo y la interrogaron acerca del domicilio de este último. Como Anita desconocía la información requerida, la obligaron a indicar la dirección de una amiga del afectado, M.A. y conducir a los agentes hasta el lugar, con el fin de indicarles la casa. Al llegar hasta allí, constataron que en la morada se encontraban M.A y su padre. De esta manera, los sujetos se dirigieron, en compañía de las tres personas ya mencionadas, hasta el domicilio del matrimonio Salinas Drouilly.
Al llegar a la dirección de Alberto Decombe, los agentes de la DINA forzaron a M.A. a descender del vehículo en que la transportaron, y a preguntar por Marcelo Salinas Eytel, quien no estaba en ese momento, encontrándose sólo su esposa Jacqueline.
En esos instantes, algunos de los agentes se retiraron del lugar en compañía de Anita Salinas, M. A y el padre de esta última. El resto de los sujetos ingresaron al segundo piso del inmueble, procediendo a su allanamiento, sin exhibir orden alguna para ello.
Siendo aproximadamente la 01:00 horas (ya del día 31 de octubre de 1974) y dado que Marcelo Salinas tardara en llegar a su hogar, tres de los agentes deciden marcharse, llevándose a Jacqueline Drouilly -la que además estaba embarazada de dos meses- en calidad de rehén y según señalaron, "hasta que apareciera su marido". Permanece sólo uno de ellos, de punto fijo en la morada de los afectados, señalando el resto, que volverían más tarde.
Relataría, posteriormente, María Luz Varela Arias, en declaración prestada ante el 11° Juzgado del Crimen de Santiago, en el proceso sustanciado para investigar una presunta desgracia de Jacqueline Drouilly, que "el 30 de octubre de 1974 se encontraba, junto a sus hermanos, en su domicilio de Alberto Decombe 1191, en compañía de la empleada de la casa, pues sus padres habían viajado a Mendoza. Por esta razón y dado, además, que Marcelo Salinas, arrendatario de los altos de su vivienda, había avisado a su esposa Jacqueline que no llegaría a dormir, esta última se fue a alojar a la pieza de María Luz. Siendo aproximadamente las 23:45 horas, escucharon sonar el timbre del segundo piso, dirigiéndose Jacqueline a abrir la puerta, en camisa de dormir. Como no regresara al dormitorio, María Luz subió a ver qué sucedía, constatando que la puerta de acceso estaba abierta y había luz en la pieza de la afectada. Al ingresar, la testigo se encontró con varios sujetos, los que se habrían identificado como miembros del Servicio de Inteligencia Militar (S.I.M.), exhibiendo unas tarjetas chicas a las que no dio importancia, vestidos de civil, armados con ametralladoras y pistolas, quienes la obligaron a bajar y fueron luego a pedirle el teléfono. En esta ocasión, uno de ellos, al parecer el que hacía de jefe, la interrogó sobre la persona de su arrendatario Marcelo Salinas Eytel, agregándole que era el "mirista más buscado", y si tenía conocimiento que un cuñado suyo permanecía detenido en la Academia de Guerra. Alrededor de la 01:00 horas, los individuos se llevaron a Jacqueline, señalando que regresarían para esperar a su esposo, quedando sólo uno de ellos en la casa".
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