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El voto dirá si Evo y los 9 prefectos se van o no

El Presidente acepta ir al referéndum revocatorio para solucionar diferencias. Algunos prefectos también aceptan el reto. La norma presentada por el oficialismo se aprobó sin modificaciones.

La Razón (Bolivia)
9 de mayo de 2008

En una jornada llena de sorpresas, el Congreso y el Presidente de la República decidieron dejar ayer en manos del soberano la salida a la crisis política que atraviesa el país, poniendo a su consideración la continuidad del mandato del Jefe de Estado y de los nueve prefectos. El mecanismo elegido fue un referéndum.

Todo comenzó a las 11.00 de ayer, cuando los jefes de bancada del Senado decidieron tratar el proyecto de Ley de Referéndum Revocatorio de Mandato Popular presentado por el Gobierno el 10 de diciembre del 2007. En ese entonces, como ayer, el argumento fue dejar en manos del soberano la elección entre las dos visiones de país confrontadas.

Los masistas se sorprendieron cuando la oposición defendió la aprobación sin modificaciones de la propuesta del Gobierno, pese a que en enero habían introducido cambios de fondo en los porcentajes para la revocatoria del mandato de las autoridades.

"En este momento es inadecuado plantear un referéndum revocatorio", señaló el senador Antonio Peredo, mientras su colega y correligionaria Carmen Rosa Velasco advirtió que "este no es el momento" y que "la bancada de Podemos está queriendo aprovecharse de la coyuntura que estamos viviendo en el país".

En la misma línea, el vocero del Palacio, Iván Canelas, dijo que con esta decisión la oposición pretendía "generar mayor incertidumbre o inestabilidad´. El vicepresidente Álvaro García apuntó que ´todo tiene que depender de un conjunto de acuerdos correspondientes a la nueva coyuntura que hay en el país´.

La oposición, en cambio, defendía en el Senado el proyecto gubernamental, olvidando las modificaciones que antes había propuesto. ´Como estamos trancados y para no seguir profundizando las divisiones, estamos aceptando la propuesta que ha hecho el propio Gobierno y que la aprobó Diputados un día sábado (15 de diciembre) trayendo diputados en aviones; creemos que esta es la única salida en este momento´, argumentó el senador Tito Hoz de Vila (Podemos).

´Avancemos con el proyecto de ley del Presidente, será una decisión del Presidente si la aprueba o la veta, pero créanme que no afecta, por el contrario, va a colaborar para que la situación del país mejore´, acotó su correligionario Wálter Guiteras.

Mientras, en Santa Cruz, el mandatario Evo Morales convocaba a los prefectos a dialogar el lunes en el Palacio de Gobierno, sin dar señales de estar informado sobre lo que ocurría en La Paz.

Pasado el mediodía, la bancada oficialista en el Senado dio un giro en su discurso y anunció que estaba dispuesta a dar luz verde al proyecto de ley. "No tenemos miedo, finalmente si perdemos volveremos con nuestras bases", declaró Velasco, poco antes de que el proyecto fuera sancionado por unanimidad en el Senado.

En la tarde, Morales retornó a La Paz sin haber cumplido su agenda programada en Santa Cruz y en la noche manifestó su beneplácito por la decisión adoptada en el Senado, al que pidió enviar la norma "lo más antes posible" para su promulgación.

´Me he quedado muy satisfecho, muy conforme, y estoy esperando y he esperado hasta este momento para que el Senado, el Congreso Nacional, lo que sancionaron me envíen rápidamente y de esta manera ir al referéndum revocatorio´, señaló.

Dijo que esta medida permitirá a la población elegir entre "quienes hacen buen trabajo y quienes hacen mal", sin necesidad de llegar a la violencia.

´He esperado tanto tiempo al Senado que pueda aprobar el referéndum revocatorio, esta es una forma de cómo profundizar la democracia en nuestro país; si bien los políticos no podemos acordar fácilmente, qué mejor que el pueblo decida el destino del país, el destino de los presidentes, vicepresidentes, el destino de los prefectos´, enfatizó.

Insistió en que la normativa ´está orientada a que en Bolivia se profundice la democracia. El referéndum revocatorio de mandato está orientado a definir en las urnas y no con violencia, definir las diferencias de autoridades en el marco de la legalidad, de la constitucionalidad´.

En síntesis, el proyecto de ley sancionado por el Senado y que será promulgado por Morales, según se comprometió anoche, determina un plazo de 90 días para que se realice en el país un referéndum revocatorio de mandato del Presidente, Vicepresidente y los nueve prefectos del país.

En el caso de las dos primeras autoridades del país, su mandato quedaría revocado si en la consulta un número mayor de votos del que obtuvieron en la elección nacional se inclina por la revocatoria. En el caso de los prefectos se aplica la misma fórmula.

Hasta anoche, representantes de cinco prefecturas aceptaron el reto de la consulta revocatoria.

La campaña comenzó

"¡Vamos a ganar, no le tenemos miedo al referéndum, viva el presidente Evo Morales!", gritó ayer la senadora masista Carmen Rosa Velásquez, al concluir la sesión del Senado donde se aprobó y sancionó el referéndum revocatorio de mandato. Los legisladores de Podemos le respondieron a viva voz: "¡Revocados, revocados!", anticipando el ambiente electoral.

La sesión del Senado para aprobar la consulta comenzó a las 11.30, con una serie de discursos de oficialistas y opositores que se acusaban de ser los causantes de la crisis política en el país, y concluyó a las 14.30.
Cuando las alocuciones concluyeron y se decidió ingresar a la aprobación, oficialistas y opositores levantaron la mano en señal de aceptación de cada uno de los artículos leídos.

En la lectura del artículo 8, que establece los porcentajes para revocar el mandato a los prefectos, senadores masistas gritaron "revocado" cuando se citaba en voz alta a las autoridades de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija, Cochabamba y La Paz, opositores al Gobierno.