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Krassnoff arrastrado por su destino
Ver también:
Krassnoff, el hijo de la Dhyna
Entrevista: "Comparto el 'nunca más' de Cheyre"
Krassnof en Memoriaviva
Autores, cómplices y encubridores
La venganza es mía: Krassnoff y su familia cosaca (libro en pdf)
Guillermo Rodríguez Morales
13 de julio de 2008
El libro que escribe Mónica Echeverria es una mezcla entre investigación y ensayo sobre el tema de las violaciones a los derechos humanos bajo la dictadura militar, el tema de la justicia y cómo lo han enfrentado los gobiernos de la Concertación, diversos actores del mundo civil, las propias FFAA y principalmente una investigación sobre Miguel Krassnoff Marchenko quien se desempeño como jefe de varios centros de tortura de la DINA, Jefe del Grupo Halcón y luego del Grupo Caupolicán, cooperando después con la CNI luego de la disolución (¿) de la DINA, elevado de rango en los gobiernos de la Concertación hasta llegar a Teniente Coronel y Comandante del Regimiento Tucapel de Temuco, etapa en que comienza a ser enjuiciado por sus crímenes en diversos tribunales de justicia y finalmente condenado y a pesar de ello, sigue ascendiendo como Jefe del Estado Mayor de la IV División (1995) y Brigadier, integrante del Estado Mayor de la Guarnición Militar de Santiago (1997).
Mónica Echeverría escarba en el pasado familiar de Krassnoff descubriendo que su abuelo fue un alto mando militar de las fuerzas de cosacos que resistieron y luego combatieron contra los bolcheviques. Detenido por Trotsky, liberado bajo la condición de no enfrentar al Estado Soviético, vuelve a comandar fuerzas contrarrevolucionarias hasta su captura y fusilamiento. Su padre huye a Alemania, se incorpora a las fuerzas de las SS y termina de igual modo. Según el texto de Mónica, es este pasado que está presente en un Krassnoff culto, que maneja tres idiomas, que es el principal analista y dirigente de la represión que cerca y aniquila a importantes fuerzas del MIR.
El libro presenta muchos testimonios de prisioneros respecto al comportamiento de Krassnoff, de su “alter ego” el guatón Romo y de su supuesta capacidad de análisis. Si bien se le presenta como culto, conversador, el testimonio de varias mujeres lo señalan como directo torturador, antisemita, castigando doblemente a las mujeres por ser militantes y ególatra. Se cuestiona alguno de sus “logros” (como el descubrir la casa de Miguel Enríquez) que son señalados como conseguidos por su mano derecha el Guatón Romo.
Explora la mala relación con su madre, quien a la llegada a Chile se empareja con un mapuche y la nula relación con su media hermana (de rasgos mapuches) ambas en pésimas condiciones económicas de vida.
El texto, de paso, toca tres temas que aparecen débilmente conectados a la línea investigativa central: Un primer tema es el testimonio de Haydee Palma, mirista, torturada brutalmente por la DINA y sacada clandestinamente del país rumbo a Perú donde es detenida como “espía” y enviada a Cuba donde es encarcelada por un año por decisión de la dirección del MIR que la cree parte de la represión. Un segundo tema es la discusión del rol de los “tenientes” de las FFAA a la fecha del golpe, a propósito de la discusión sobre obediencia debida mostrándose el testimonio de un teniente que se negó a acatar las órdenes y por ello sufrió detención y torturas. Finalmente en texto entra a la discusión jurídica sobre obediencia debida y la supuesta existencia de un reglamento o ley que termina por hacer responsable al Estado de los delitos cometidos y no a los individuos (línea argumentativa de la defensa de Krassnoff)
A mi juicio, lo más impresionante del libro es leer los testimonios de Gladys Díaz, Lautaro Videla, Luz Arce y del propio Guatón Romo.
Mónica Echeverría Yáñez
Editorial Catalonia
210 páginas