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Los testimonios que apuntan al actual jefe del CDE de la V Región en casos de tortura
De fiscal a acusado
Enrique Vicente fue careado con ex miembros del grupo Zorro 2, que lo individualizaron. Además, Vicente debe aclarar tres años de servicio activo como fiscal naval que ocultó a la justicia.
Por: Jorge Escalante
La Nación - 13 de julio de 2008
El ex agente de seguridad Guillermo Peña González estaba sentado al lado del fiscal jefe del Consejo de Defensa del Estado de la Región de Valparaíso, Enrique Vicente Molina, cuando entregó su lapidario testimonio: "Él es el oficial de la Armada que se veía con mucho poder en el cuartel Silva Palma y se desplazaba al interior de la zona de interrogatorios.
Generalmente, yo veía a don Enrique Vicente, sentado aquí a mi lado, circular también por la Academia de Guerra Naval [AGN], donde estaban el centro de detenidos y las oficinas del Sicajsi [Servicio de Inteligencia de la Comandancia del Área Jurisdiccional de Seguridad Interior, también conocido como Cuartel Silva Palma]".
La lapidaria declaración del ex agente daba en las narices a Vicente, quien enfrentaba el careo en su calidad de ex fiscal naval de Valparaíso y capitán de corbeta en servicio activo durante la dictadura. Porque hasta hoy, el ex fiscal naval ha negado durante años, en todas sus declaraciones judiciales, haber siquiera pisado estos dos centros de detención y tortura que la Armada mantuvo después del golpe de Estado. Ambos están ubicados uno al lado del otro, al final de la calle Pedro León Gallo, en el cerro Playa Ancha de Valparaíso.
Entre los procesos abiertos en su contra por delitos de lesa humanidad que se le imputan están los del sacerdote Miguel Woodward, los hermanos Dragomir y Guillermo Kegevic, y Nina Reyes, entre otros.
"¡Jamás fui a esos lugares en que se mantenía detenidos, este señor está equivocado!", replicó Vicente, insistiendo en que mientras fue fiscal naval jamás salió de su oficina del edificio de la Comandancia en Jefe de la Primera Zona Naval, en la plaza Sotomayor de Valparaíso.
Pero Peña González, un suboficial de Carabineros que en 1973 integró los grupos Zorro, adscritos a la Academia de Guerra Naval y al Cuartel Silva Palma para detener gente y decidir su destino bajo las órdenes del Sicajsi no estuvo solo al desmentir a Vicente.
Su jefe en el grupo Zorro 2, teniente coronel de Carabineros Alejandro Vargas Goas, también confirmó ante la justicia la presencia de Vicente en el "Palacio de la Risa", como irónicamente los prisioneros bautizaron a la AGN y el Silva Palma.
"De los oficiales de la Armada que cumplían funciones en la Academia de Guerra Naval, y específicamente en el Sicajsi, estaban el comandante Barra, que era el jefe del Sicajsi, el comandante Mackay, el comandante Soto-Aguilar, un teniente Riesco, de Infantería de Marina, y un teniente de reserva de apellido Vicente".
ACOMPAÑANTES CONNOTADOS
Los que acompañaban a Vicente, según Vargas, eran connotados personajes en la represión. Vicente era el único oficial de Justicia con ese apellido en aquel tiempo en la Armada.
Sergio Barra von Kretschman no sólo fue el jefe del Sicajsi y de la Academia de Guerra, sino también pronto pasó a la DINA. El entonces capitán de corbeta y actual vicealmirante (R) Juan Mackay Barriga fue otra pieza relevante del Sicajsi, al igual que el ahora capitán de navío (R) Ricardo Riesco Cornejo.
Los tres fueron procesados en abril pasado por la jueza Eliana Quezada, en calidad de autores del crimen del sacerdote Miguel Woodward. Mackay y Riesco, al menos, estuvieron entre el grupo que lo torturó en la AGN.
Un informe policial existente en las causas contra Vicente establece que los hombres del grupo Zorro 2 Vargas, Peña y el ex agente Óscar Correa Correa, quien hoy vive en Estados Unidos y aún debe declarar por exhorto cumplían en el Sicajsi "instrucciones dadas por el fiscal naval Enrique Vicente Molina".
Antes de los dos ex agentes Zorro, cuyos careos y declaraciones en los que mencionan a Vicente datan de 2007, su nombre sólo había sido indicado por la ex prisionera Nina Reyes, quien lo acusaba desde 2004.
En la querella en su contra, Reyes denuncia que el fiscal del CDE estuvo en la sala del Silva Palma donde la torturaron entre cuatro personas, y cuando se le corrió la venda de los ojos dijo ver a un "oficial rubio con un anillo de iniciales EV" presente en sus torturas.
En la fiscalía naval lo reconoció después como Enrique Vicente, y afirmó que reconoció el mismo anillo. Pero cuando a Nina Reyes la carearon con Vicente, en junio de 2007, éste, tras negar la acusación, dijo: "Nunca he usado anillo porque me duele".
VICENTE, LA CORTE Y LA ARMADA
Además, y según ordenó una resolución de la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, de mayo de 2008, Vicente debe ahora explicar qué hizo en la Armada como fiscal naval, con el grado de capitán de corbeta, entre 1975 y 1977.
Hasta ahora, Vicente insiste en sus declaraciones procesales que sólo cumplió la función de fiscal naval como oficial en servicio activo entre el 12 de septiembre de 1973 y el 31 de diciembre de 1974.
Pero un documento de la Dirección de Personal de la Armada (oficio 1600/0320, de marzo de 2007), dirigido a los jueces que indagan las causas que existen en su contra, lo contradice: "Puedo indicar a US. que los registros indican que el último retiro definitivo de la institución del capitán de corbeta (R) Enrique Vicente Molina, fue el 1 de enero de 1978" .
¿Qué hizo Vicente en la Armada en los tres años que él no reconoce haber estado en servicio activo? En octubre de 2004, la Armada envió a los jueces un documento similar (oficio reservado 1595/S/63) dando cuenta de la fecha de permanencia de Vicente como oficial activo: "El mencionado oficial [Vicente] permaneció en servicio activo hasta el 31 de diciembre de 1974, fecha en que se cursó su retiro".
Por lo tanto, la Armada también entró en contradicciones respecto de las fechas que ahora la Corte de Valparaíso requiere que le aclaren. Entre 1975 y 1977, Vicente fue seremi de Justicia en la V Región, designado por Augusto Pinochet.
Ahora, abogados querellantes en estas causas contra Vicente quieren saber si los abogados que lo defienden por un poder que éste les confirió, Juan García Bilbao y Helga Goecke Saavedra, ambos profesionales del CDE en Valparaíso, lo hacen usando el horario y su sueldo fiscal, o si, por el contrario, sus funciones defensoras las cumplen fuera de esas horas y pagados con dinero del propio Enrique Vicente.