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Jorge Humberto D'orival Briceño (31.10.74)
De 26 años cuando lo detienen, había egresado de medicina veterinaria en la Universidad de Chile. Militaba en el MIR y tenía un hijo. Fue detenido por un grupo de hombres armados que se lo llevaron en presencia de su propia compañera, Antonieta Rubio, una hermana de ésta, Ruby Rubio, y la madre de ambas, Ubaldina Aranda.
Tras esposar a Jorge, uno de los agentes procedió a bajar de uno de los vehículos, a una persona que mantenían detenida, se trataba de Marcelo Salinas -quien está desaparecido- a fin de que reconociera al nuevo detenido. Antonieta Rubio intenta acercarse para despedirse, pero es golpeada por el conocido como "Caballo loco". Poco después, Osvaldo Romo reapareció en la casa de Antonieta presionándola y preguntándole por Agustín D'Orival, hermano de Jorge a quien también buscan, le ofreció que "por haberse portado bien", le permitiría ver a su compañero.
Antonieta lo vio entonces custodiado en una camioneta con signos evidentes de tortura, cubierto de heridas y hematomas, y marcas de inyecciones en sus brazos. Después se supo que el derrame sanguíneo en sus ojos, se debía a que lo habían torturado con los lentes de contacto puestos.
Jorge D'Orival fue autorizado para bañarse y cambiarse de ropa donde su mujer, aunque pese a estar deshidratado y sin comer desde el día de su detención, el joven sólo fue capaz de beber un vaso de leche. Fue la última vez que Antonieta habló con él, en sus pupilas quedó la imagen de Jorge tomando en brazos a su guagua de dos meses, antes de despedirse y partir con sus aprehensores. Antonieta no resistió la desaparición de su compañero y falleció en noviembre de 1975.
Se recuerda otra faceta del Flaco D'Orival más juguetona, que mostró cuando aceptó aparecer como protagonista de una fotonovela que aparecería en una revista femenina. Las fotonovelas eran consideradas un género frívolo, aunque ésta fuera una del tipo "alternativo" cuyo propósito era contar en pocos cuadros la historia de una muchacha "bien" que conoce un muchacho que le muestra "la otra cara de la medalla". El Flaco no se hizo de rogar. Todo lo contrario. El resultado fue la fotonovela "Entre dos mundos".