Volver a Socialismo del Siglo XXI
En la cita que selló su formación estuvieron Jorge Pavez y Nicolás Grau
Crean referente de izquierda más allá del PC y con intenciones de competir
Aunque aún no tienen nombre y no han definido su orgánica, sí dicen contar con “visiones cercanas de país”. Además, no se cierran a consensuar ciertos temas con la Concertación, pese a que se definen como una alternativa a ésta y a los comunistas.
Por: Rodrigo Durán
La Nación - 14 de junio de 2007
Un nuevo referente político pretende entrar al ruedo electoral de cara a las elecciones municipales de octubre de 2008. La agrupación, aún sin nombre, reúne esencialmente a tres movimientos de izquierda que hoy no participan ni de la Concertación ni del Podemos. Se trata de una nueva izquierda, de corte esencialmente universitario: lo forman ex presidentes de la FECH, líderes del movimiento La Surda, y Fuerza Social y Democrática.
Entre los primeros están Nicolás Grau -hijo de la ex ministra Paulina Veloso- y Felipe Melo. Por La Surda, que es un movimiento con incidencia también en sectores universitarios y sindicales, se incluye al actual presidente de la FECH, Giorgio Boccardo. Y por Fuerza Social y Democrática, destaca el timonel del Colegio de Profesores, Jorge Pavez.
“Se llegó a la decisión política, luego de hacer un análisis de la situación actual, que hace falta en el país una fuerza política distinta, vinculada fuertemente a los movimientos sociales, y que tenga un horizonte nítido de diferenciación con la Concertación, por un lado, y con lo que son los partidos de la izquierda extraparlamentaria tradicional que se agrupan en el Juntos Podemos”, explicó Pavez.
Los tres grupos venían reuniéndose periódicamente desde hace un año, tiempo en que fueron buscando puntos de acuerdo y de coordinación política. Sin embargo, fue la cita del sábado, en una vieja casona del barrio Brasil, conocida como La Casa del Maestro, en la que se decidió la fusión de éstos en un solo referente, con miras a legalizarse y participar formalmente en política. Además, las posibilidades de lograr un cambio en el sistema electoral binominal también los alentó.
Expectativas sociales
Lo que aún falta despejar es la orgánica directiva y el nombre con que comenzarán a operar, decisiones que quedaron como materia de discusión hasta la próxima asamblea, a efectuarse a fines de julio. “Hay un conjunto de expectativas sociales no resueltas, de enclaves autoritarios que la Concertación pretendió despejar y no ha resuelto. Y una sensación generalizada de frustración que debe ser asumida constructivamente. En ese sentido, tomamos la decisión de seguir participando activamente en el mundo social donde estamos, pero participar también formalmente en la política general”, dice Pavez cuando se le piden más antecedentes sobre sus intenciones.
Nicolás Grau, de la Nueva Izquierda, complementa las razones de esta asociación. “Hay experiencias concretas y exitosas en los tres grupos, y visiones de país cercanas. Este mismo trabajo en común tanto en el ámbito de la educación, como sindical, nos ha permitido evaluar los límites que tiene el mundo social y la necesidad de participar en la política formal, sin perder el cable a tierra que significa el trabajo concreto”.
Pese a ello, ninguno se resta de pactar en algunas materias con la Concertación o directamente trabajar con ciertos sectores del conglomerado oficialista. “No estamos cerrados a trabajar con la base de la Concertación, puesto que hay una cantidad importante de chilenos que sigue votando por ella, porque no ve otra alternativa suficientemente viable”, recalca Pavez.
Grau está de acuerdo y agrega que “si la visión programática encuentra coyunturalmente aliados en algún tema, obviamente que lo vamos a evaluar. No estamos en política para hacer sectarismo, sino para impulsar nuestra visión sobre las transformaciones que deben llevarse a cabo. Hay que considerar que somos un sector aún pequeño, de mucha gente joven”.
Pese a ello, aclara sobre la marcha que “tenemos claro que tenemos algo nuevo”, más allá de las fuerzas políticas hoy consolidadas. “Hemos percibido la distancia entre la política formal y lo que opinan las mayorías ciudadanas. Creemos que el agotamiento de esos sectores permite que podamos entrar a disputar espacios con ellos. Porque la solución no es que el mundo social se aleje de la política formal, sino que entre a disputar esos espacios en el Parlamento, en la agenda pública e incluso conquistando el Ejecutivo”, añade.
Los rostros emblemáticos
Jorge Pavez: histórico dirigente del Colegio de Profesores, gremio del que es presidente desde 1995. Fue miembro del PC por más de 30 años y renunció en 2003, luego de que la tienda lo suspendiera por crear el movimiento Fuerza Social y Democrática. Esa fue la conclusión de un largo distanciamiento con la cúpula partidaria. Tiene 64 años.
Nicolás Grau: a punto de egresar del magíster de Economía, el hijo de la ex ministra de la Secretaría General de la Presidencia, Paulina Veloso, fue presidente de la FECH en 2005-2006. Es uno de los dirigentes de la Nueva Izquierda junto a Felipe Melo, Rodrigo Roco, Iván Mlynarz, Álvaro Cabrera, Rodrigo Bustos y Manuel Guerrero. Tiene 24 años.
Giorgio Boccardo: estudiante de Sociología en la Universidad de Chile, es el actual presidente de la FECH. Forma parte de la conducción nacional de La Surda, con fuerte presencia en Santiago y Concepción, junto a dirigentes como Víctor Orellana, Martín Sanzana, Leonardo Ponce, Alejandra Botinelli, Cristian Jamett y Luis Reinoso.
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