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HACIENDO HISTORIA
Se instaló el II Congreso del Pueblo
Bajo la consigna "Un Pueblo, Un Congreso... Toda la Esperanza", comenzó ayer el trabajo para que en el primer semestre del año que viene se realice el II Congreso del Pueblo.
19 de septiembre de 2007
Con la adhesión del intendente de Montevideo Ricardo Ehrlich, el rector de la Universidad Rodrigo Arocena, y destacadas personalidades como el general (R) Víctor Licandro, el actor Ruben Yánez y el escritor Eduardo Galeano, se lanzó anoche en el teatro El Galpón la preparación del II Congreso del Pueblo.
La intención del PIT-CNT y de más de cien organizaciones sociales es "profundizar los cambios que comenzó el actual gobierno de izquierda", según señalaron los organizadores.
Antes de que Alejandra Wolf leyera la proclama de convocatoria, en el teatro El Galpón funcionaron tres talleres temáticos, cuyo cometido fue elaborar una lista de temas que durante los próximos meses la comisión preparatoria del II Congreso del Pueblo se encargará de trabajar de cara al congreso.
Entre los asistentes al lanzamiento de la preparación del congreso estuvieron: el intendente capitalino Ricardo Ehrlich, el rector de la Universidad de la República Rodrigo Arocena, el senador del Partido Comunista Eduardo Lorier y la diputada del Movimiento de Participación Popular (MPP), Ivonne Passada, entre otros.
La proclama leída remarcó que "los cambios se hacen desde el pueblo organizado o no se hacen, dado que ningún gobierno popular podrá gobernar o profundizar los cambios sin nosotros".
"Queremos profundizar los cambios logrados en los Consejos de Salarios, los DDHH, la política social e internacional, de lo contrario los cambios alcanzados serán temporales", pronunció Wolf.
La cantante expresó que "todas las organizaciones convocantes a la realización del II Congreso del Pueblo tienen la capacidad para construir las políticas sociales, económicas y culturales para cambiar el país".
Destacó la intención de los convocantes de "ser protagonistas activos y participantes permanentes en la construcción de los cambios" dado que "esas propuestas de cambios emanaron del I Congreso del Pueblo en 1965, y de cientos de congresos, asambleas y encuentros de los más diversos sectores sociales, en los últimos cincuenta años y a lo largo de todo el Uruguay, que realizaron estudiantes, cooperativistas, jubilados, pensionistas, universitarios, docentes, trabajadores independientes, pequeños y medianos productores y comerciantes, religiosos, artistas, amas de casa, desocupados, trabajadores rurales, hombres y mujeres de nuestro pueblo".
La central obrera y las organizaciones sociales tienen por objetivo llevar a cabo el II Congreso del Pueblo con carácter nacional, departamental y local, para poder abarcar lo más amplio posible las iniciativas de los distintos sectores de la sociedad.
"Queremos y debemos incidir y decidir positivamente en la construcción de un nuevo Uruguay. Podemos edificar un sistema nacional de salud para todos, un sistema nacional de educación para todos. Podemos extender la construcción de viviendas dignas y accesibles desde nuestras propias manos para beneficio del pueblo. Podemos participar en la planificación de políticas de empleo, en la planificación de políticas de desarrollo productivo que no cifren sus únicas esperanzas en el arribo de capitales extranjeros, sino que reposen en la confianza en nuestras fuerzas de trabajo, en nuestras capacidades intelectuales múltiples, en nuestra universidad al servicio de nosotros y nosotras, dando lo mejor de sí para la investigación y sus propuestas, y que las hagamos nuestras en beneficio de los más sumergidos", señala la proclama.
Otro eje fundamental del II Congreso del Pueblo será el de "trabajar por la integración latinoamericana" y se señaló que "este es un momento en que se debe encontrar unido a todo el continente".
En tal sentido, la proclama subrayó que "sólo la firme voluntad política de trabajar para la integración regional y continental en materia económico-financiera, comercial, crediticia, informativa, artístico-cultural, educativa, sanitaria, diplomática, con marcado signo popular, nos hará realmente libres, independientes de los intereses egoístas, acumuladores y especulativos de las grandes empresas planetarias imperiales y nos abrirá las puertas para edificar nuestra más bella condición de latinoamericanos, con todas las variedades culturales y étnicas que conforman, precisamente, el caleidoscopio de nuestra América toda".
El encabezado de la declaración señaló: "Nos sentimos comprometidos con el momento que vive nuestro país y somos conscientes que debemos sumarnos para la profundización y consolidación de los cambios hacia un Uruguay más justo, más solidario, más democrático y más integrador. Queremos dar nuestro apoyo a la Comisión Preparatoria. Sabemos que aún está en disputa el curso que deberá seguir nuestro país porque siguen enfrentados dos concepciones del mundo: una caduca, vieja, egoísta, engañosa y al servicio de la concentración de las riquezas en cada vez menos manos; y otra nueva, joven, solidaria, auténtica, al servicio de las grandes mayorías llamadas a ocupar el ejercicio democrático de su más plena participación en la conducción del país que anhelamos".
Los temas
Tras el debate de los tres talleres que tuvieron como cometido presentar ideas, propuestas o reivindicaciones para ser analizadas en próximas reuniones por la comisión preparatoria del 2º Congreso del Pueblo, se rescató: Elaboración de una Reforma Agraria, analizar el fenómeno de la extranjerización de la tierra, evaluar el no pago de la deuda externa, crear un ente testigo de la carne que esté diferenciado del Instituto Nacional de Carne (INAC), la defensa de las empresas públicas.
Además, crear un ente que sea banco de inversión, la creación de un Instituto Nacional de Derechos Humanos, nacionalizar la minería, impulsar una justicia tributaria más equitativa que la actual, crear una asamblea constituyente, ejercer el control aduanero, control estatal del agua, la tierra, la semilla y la producción, derogar las AFAP, reducir la jornada laboral para generar más mano de obra, cambiar la base monetaria, construir viviendas para los productores rurales y levantar el secreto bancario, entre otras.
En el marco de estas propuestas, también se presentaron cuatro preguntas: ¿Quién fijará el Salario Mínimo Nacional? ¿Qué seguridad social quieren los uruguayos? ¿Qué necesitan reclamar las organizaciones sociales? Y por último, ¿qué está mal de esta política económica?
FUENTE: La República
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